Definición De Cardiología

La Cardiología es una especialidad médica relacionada con el diagnóstico y tratamiento de enfermedades y anomalías relacionadas con el corazón y los vasos sanguíneos. Es una disciplina médica, no quirúrgica. Un cardiólogo no es lo mismo que un cirujano cardíaco. Un cirujano cardíaco abre el tórax y realiza las cirugías de corazón.

Los cardiólogos brindan atención continua a los pacientes con enfermedades cardiovasculares, realizan estudios básicos de la función cardíaca y supervisan todos los aspectos de la terapia. Este seguimiento incluye la administración de fármacos para modificar las funciones cardíacas.

Sistema Cardiovascular

El funcionamiento básico del sistema cardiovascular incluye la forma en que el corazón procesa el oxígeno y los nutrientes en la sangre. Esto se denomina circulación coronaria. El sistema de circulación consiste en arterias coronarias y venas coronarias.

Existen diversos trastornos del sistema cardiovascular que se tratan y estudian en el campo de la cardiología. Entre ellos se encuentran el síndrome coronario agudo, que abarca la amplia gama de síntomas de infarto de miocardio. La angina de pecho, la aterosclerosis, la cardiopatía coronaria y la reestenosis son otros trastornos comunes.

Las categorías más amplias de trastornos en el campo de la cardiología incluyen paro cardíaco; trastornos del miocardio, o el músculo del corazón, que incluyen variedades de cardiomiopatía; trastornos del pericardio o del revestimiento externo del corazón, que incluyen tipos de pericarditis; trastornos de las válvulas cardíacas, incluidas la válvula aórtica, la válvula mitral, la válvula pulmonar y la válvula tricúspide.

Además de defectos cardíacos congénitos, que van desde el defecto del tabique auricular hasta el defecto del tabique ventricular; enfermedades de los vasos sanguíneos, o enfermedades vasculares, que incluyen aneurisma, trombosis venosa profunda, venas varicosas, vasculitis y enfermedades de otros vasos sanguíneos.

Historia

Cardiología

La base del campo de la cardiología se dio en 1628, cuando el médico inglés William Harvey publicó sus observaciones sobre la anatomía y fisiología del corazón y la circulación. A partir de ese período, el conocimiento creció de manera constante a medida que los médicos confiaban en la observación científica, rechazando los prejuicios y supersticiones de épocas anteriores. Esto condujo a estudios más meticulosos y agudos de la fisiología, anatomía y patología del corazón y los vasos sanguíneos.

Durante los siglos XVIII y XIX, los médicos adquirieron una comprensión más profunda de los caprichos del pulso y la presión arterial. Además, estudiaron los sonidos cardíacos y los soplos cardíacos (a través de la práctica de la auscultación, ayudados por la invención del estetoscopio por el médico francés René Laënnec). También se incluyó el estudio de la respiración e intercambio de gases en la sangre en los pulmones.

Junto a esto se analizó la estructura y función del músculo cardíaco llevando al descubrimiento de defectos cardíacos congénitos. En la cardiología también se introdujo el estudio de la actividad eléctrica en el músculo cardíaco y de los ritmos cardíacos irregulares (arritmias). Docenas de observaciones clínicas realizadas en esos siglos viven hoy en día en la lengua vernácula de la cardiología.

Avances en el diagnóstico

Gran parte del progreso en cardiología durante el siglo XX fue posible gracias a mejores herramientas de diagnóstico. La electrocardiografía, la medida de la actividad eléctrica en el corazón, evolucionó a partir de la investigación realizada por el fisiólogo holandés Willem Einthoven en 1903. Y la evaluación radiológica del corazón surgió de los experimentos con rayos X del físico alemán Wilhelm Conrad Röntgen en 1895.

Por su parte la ecocardiografía, la generación de imágenes del corazón, se logró al dirigir las ondas de ultrasonido a través de la pared torácica. Este estudio se introdujo a principios de los años cincuenta. El cateterismo cardíaco fue inventado en 1929 por el cirujano alemán Werner Forssmann y refinado poco después por los fisiólogos estadounidenses André Cournand y Dickinson Richards. Este procedimiento abrió el camino para medir la presión dentro del corazón, estudiar la actividad eléctrica normal y anormal y visualizar directamente las cámaras del corazón y los vasos sanguíneos.

En la actualidad

Hoy en día, la disciplina de la cardiología nuclear proporciona un medio para medir el flujo sanguíneo y la contracción en el músculo cardíaco mediante el uso de radioisótopos.

Como las capacidades de diagnóstico han crecido, también lo han hecho las opciones de tratamiento. La industria farmacéutica ha desarrollado medicamentos para tratar la insuficiencia cardíaca, la angina de pecho, la enfermedad coronaria, la hipertensión (presión arterial alta), la arritmia y las infecciones como la endocarditis.

Paralelamente a los avances en el cateterismo cardíaco y la angiografía, los cirujanos desarrollaron técnicas para permitir que la circulación de la sangre pase por alto el corazón a través de las máquinas corazón-pulmón. Estas permiten la corrección quirúrgica de todo tipo de enfermedades cardíacas congénitas y adquiridas. Otros avances en cardiología incluyen monitores electrocardiográficos, marcapasos y desfibriladores para detectar y tratar arritmias, ablación por radiofrecuencia de ciertos ritmos anormales, angioplastia con balón y otros tratamientos no quirúrgicos de la obstrucción de vasos sanguíneos.

Se espera que los descubrimientos en genética y biología molecular ayuden a los cardiólogos a comprender mejor las enfermedades cardiovasculares.

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