Definición de Constitución

Constitución  proviene del  latín  constitutio.  Se define como el texto jurídico y político, que contiene un conjunto de normas dirigidas a un Estado soberano, las cuáles rigen el movimiento y participación de los Poderes Públicos y la relación  con los ciudadanos.

En otro orden de ideas, la Constitución es la que determina un Estado de Derecho por medio de sus normas y reglas, las cuales establecen la organización del mismo Estado, y sus instituciones, la Administración Pública y los ciudadanos.

CONSTITUCIÓN
La Constitución es parte del ordenamiento del Estado y la forma de gobierno.

En efecto, la Constitución es la Carta Magna de un país, donde expresa disposiciones  legales mediante normas aplicadas de forma delimitada a los poderes del Estado y  en conjunto a la población en general. Es donde se organiza políticamente el dinamismo que debe tener un país y todos deben regirse en función a ésta.

En este sentido, los poderes del Estado, son el Poder Ejecutivo que lo integran el presidente, vicepresidente y ministros;  el Poder Legislativo integrado por los diputados y el Poder Judicial que lo conforma  los tribunales competentes. De esta manera, estos poderes trabajan en función de lo que dicte la Constitución.

En caso de que se desobedezca la Constitución, este debe ser sancionado o penado. En la mayoría de los sistemas democráticos no suele ocurrir violaciones a Ley.  Sin embargo, en las dictaduras es muy común ver este tipo de desacato, por lo tanto este tipo de régimen va en contra de la soberanía nacional.

Tipo de Constituciones:

La constitución  puede definirse de un aspecto material y formal. La primera se dirige al acumulado  de reglas aplicadas al poder estatal.  La segunda es vinculada con los órganos y procesos que se relacionan con su creación.

Según su reformabilidad:

Constituciones Rígidas: Son aquellas que si se desean ser reformadas, presentarán un procedimiento especial y más complejo en comparación al procedimiento legislativo ordinario.

Constituciones Flexibles: Son aquellas que pueden ser reformadas por procedimientos legislativos ordinarios de una forma más sencilla. Por ejemplo, una ley emanada por el Parlamento.

Según su origen:

Otorgadas: Son aquellas que parte de la decisión de un pueblo soberano, correspondiente  a un Estado Monárquico. En este caso, la decisión del monarca es a través de lo que expresa la Constitución.   

Impuestas: Son aquellas que el Parlamento asigna al monarca. Este tipo de constitución prevalece la participación de las sociedades para las decisiones políticas esenciales.

Pactadas: Son aquellas que no se otorgan ni se imponen, sino que trabaja en forma de consenso; sino faltaría a un marco legítimo. Son de carácter multilateral ya que el pacto es ejecutado por dos o más integrantes. En este acuerdo es necesario que prevalezca el entendimiento y la aceptación de propuestas.

Aprobadas por voluntad a Soberanía Popular: Son aquellas que, por medio de un proceso electoral, son elegidas democráticamente. Las personas tienen el poder de elegir sus derechos y obligaciones. Por lo general, es necesaria la organización de una asamblea la cual permitirá a los ciudadanos expresarse libremente.

Es importante señalar que el Derecho Constitucional, nace del derecho público y es aquel es el cual se especializa en el análisis e interpretación de la leyes que rigen al Estado y la forma de gobierno.

Por otra parte, La Constitución es la Ley Suprema, no existe otra ley externa que esté por encima de ella. Nada puede ir en contrariedad a lo que prevé la Carta Magna, ningún organismo, administración o funcionario público, todos deben rendirle respeto; por ende, es la única donde rige el ordenamiento jurídico de un Estado, y en función a la misma nacerán las demás leyes, reglamentos y códigos. El objetivo de la Constitución es proteger los derechos a todos los ciudadanos.

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