Definición De Cadena Alimenticia

En ecología se define la Cadena Alimenticia como una secuencia de transferencia de materia y energía. Es una serie de organismos que se comen unos a otros para que la energía y los nutrientes fluyan de uno a otro. Las cadenas alimenticias se encuentran relacionadas localmente en lo que se conoce como una red alimenticia. Esta se forma porque la mayoría de los organismos consumen más de un tipo de animales o plantas, lo que forma una red más amplia.

Las plantas se consideran como la principal fuente de alimento. Ellas están en el tope de la cadena porque son capaces de producir sus propios alimentos sin necesitar otro. En la cadena alimentaria, estas plantas son consumidas por animales pequeños y estos a su vez son consumidos por depredadores más grandes.

También existe la cadena parasitaria. En esta, un organismo muy pequeño es capaz de consumir parte de un huésped más grande. En una cadena saprofita, existen microorganismos que viven y se alimentan de materia orgánica ya muerta.

Gracias a que se pierde energía en forma de calor en cada paso de las cadenas, en la alimentación de tipo trófico, las cadenas normalmente no cuentan con más de cuatro o cinco niveles. En algunos casos, se puede aumentar el suministro total de alimentos saltándose un paso en la cadena alimentaria. Esto quiere decir que en vez de consumir animales que comen cereales, se consumen estos granos directamente. Gracias a que la cadena alimentaria se acorta, aumenta la cantidad total de energía disponible para el consumidor final.

Autótrofos vs. heterótrofos

Algunos organismos, llamados autótrofos, también conocidos como autoalimentadores, pueden hacer su propio alimento. Estos organismos fabrican compuestos orgánicos para su uso y generalmente lo hacen a partir de moléculas más simples como por ejemplo, el dióxido de carbono. Existen dos tipos de consumidores autótrofos:

  • Fotoautótrofos. Las plantas forman parte de este tipo. Ellas usan la energía que proviene de la luz del sol para producir compuestos orgánicos para alimentarse. A este proceso se le conoce como fotosíntesis. Las algas y cianobacterias son otros ejemplos de fotoautótrofos.
  • Los quimioautótrofos. Estos organismos lo que hacen es usar energía proveniente de productos químicos para de igual manera fabricar compuestos orgánicos a partir de moléculas similares al dióxido de carbono. Esto se llama quimiosíntesis. Por ejemplo, hay bacterias quimioutotróficas oxidantes de sulfuro de hidrógeno que se encuentran en comunidades submarinas donde la luz no puede alcanzar.

Es bien sabido que los autótrofos forman la base de los ecosistemas del planeta. Se encuentran en la base de las cadenas alimenticias y las redes alimentarias. Además, la energía que capturan de la luz solar o los químicos es capaz de sustentar a todos los demás organismos. Cuando hablamos de su papel en las cadenas alimentarias, podemos llamar productores de autótrofos.

Los Heterótrofos son organismos que no pueden capturar luz o energía química ni son capaces de producir su propio alimento. Un ejemplo de estos organismos son los humanos. En su lugar, los heterótrofos obtienen moléculas orgánicas al comer otros organismos o sus derivados. Los animales son organismos heterótrofos así como los son varias bacterias y los hongos.

Los organismos heterótrofos se definen como consumidores en la cadena alimentaria. Sin embargo, hay varios tipos diferentes de consumidores que cumplen con diferentes funciones ecológicas. Estos pueden ir desde insectos que se alimentan de plantas hasta animales que se alimentan de carne y hongos y hongos que se alimentan de desechos.

Partes de una Cadena Alimenticia

Productores

Las plantas forman la base de las cadenas alimenticias. Se les llama productores, porque hacen su propia comida al convertir la luz solar a través de la fotosíntesis. También actúan como alimento, proporcionando energía a otros organismos.

Consumidores primarios

Este grupo de animales consumidores usualmente está formado por lo que se conoce como animales herbívoros. Estos son comedores de plantas, algas o bacterias.

Consumidores Secundarios

Estos consumidores continúan en la cadena. De esta manera se describe a aquellos organismos que se alimentan comiendo a los consumidores primarios. Se trata de animales carnívoros o devoradores de carne.

Consumidores Terciarios

Estos consumidores también son carnívoros. Si seguimos en la cadena veremos que estos se alimentan de los consumidores secundarios. Suelen ser animales más grandes.

En algunas explicaciones acerca de la cadena alimenticia se nombra un grupo conocido como consumidores cuaternarios que son carnívoros que se alimentan de los terciarios.

Descomponedores

Este es otro grupo de consumidores que merece mención. Estos organismos casi nunca aparecen en la lista de partes de la cadena. Es un grupo que está compuesto por descomponedores, es decir, organismos que descomponen material orgánico y desechos.

Estos descomponedores a veces se consideran como un nivel trófico en sí mismo. Como grupo, comen materia muerta y productos de desecho proveniente de organismos que se encuentran en otros niveles tróficos. Estos consumirán materia vegetal en descomposición, así como el cuerpo de un animal muerto que no haya sido devorado por un consumidor mayor.

Por ejemplo, en muchos ecosistemas, las bacterias y los hongos forman parte de los principales descomponedores. Estos organismos usan la energía química en la materia muerta así como los desechos para alimentarse

Otros descomponedores son detritívoros: comedores de detritos o comedores de escombros. Este grupo está formado a partir de animales multicelulares. Algunos ejemplos son las babosas, lombrices de tierra y los cangrejos. Estos organismos no solo se alimentan de materia orgánica muerta, muchas veces también la fragmentan. De esta manera estará más disponible para los organismos descomponedores como bacterias u hongos.

Redes alimenticias

En la naturaleza muchas cadenas alimenticias diferentes pueden interactuar y terminan formando lo que se conoce como redes alimentarias complejas. La complejidad de este sistema ayuda a asegurar la supervivencia de una determinada especie en la naturaleza. Si un organismo dentro de una cadena se vuelve escaso, siempre habrá otro que pueda asumir su papel.

En general, la diversidad de organismos que hacen cosas similares proporciona un tipo de seguridad y puede permitir que una comunidad ecológica continúe funcionando de una manera similar, incluso cuando una especie se vuelve escasa.

Cabe destacar que si ocurren cambios en una parte de esta red alimenticia esto puede terminar teniendo un efecto en otros niveles tróficos.

Eficiencia de transferencia de energía

Cuando un organismo se come a otro y obtiene moléculas ricas en energía de su presa, esta energía se transfiere entre niveles tróficos. En muchos casos esta transferencia energética termina siendo ineficiente, y en consecuencia, esa ineficiencia limita la longitud de la cadena alimentaria.

Cuando a nivel trófico ingresa la energía, una parte de ella es guardada en forma de biomasa. Esto quiere decir que se guarda como parte del cuerpo del organismo receptor. Esta entonces será la energía disponible para ser consumida en el siguiente nivel trófico. Esto es porque únicamente la energía almacenada como biomasa es la que se puede consumir.

Existe una regla general que explica que únicamente cerca del 10% de la energía almacenada como biomasa por unidad de tiempo en un organismo, es la que termina siendo almacenada de la misma forma en el siguiente nivel trófico, por el mismo tiempo de unidad.

Este patrón de porcentaje de transferencia es lo que termina limitando la longitud en las cadenas alimenticias. Esto es porque luego de cierto número de niveles, generalmente entre tres y seis, habrá un flujo de energía demasiado reducido como para mantener a una población en un nivel más alto de la cadena.

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