Definición De Electrolitos

Un electrolito es una sustancia que conduce la electricidad cuando se disuelve en agua. Son esenciales para una serie de funciones corporales. Todos los humanos necesitan electrolitos para sobrevivir. Muchos procesos automáticos en el cuerpo dependen de una pequeña corriente eléctrica para funcionar, y los electrolitos proporcionan esta carga.

Los electrolitos interactúan entre sí y con las células de los tejidos, nervios y músculos. Un balance de estos es vital para una función saludable. Son sustancias químicas que conducen la electricidad cuando se mezclan con agua. Regulan la función nerviosa y muscular, hidratan el cuerpo, equilibran la acidez y la presión sanguínea y ayudan a reconstruir el tejido dañado.

Los músculos y las neuronas a veces se definan como los “tejidos eléctricos” del cuerpo. Se basan en el movimiento de estas sustancias a través del líquido dentro, fuera o entre las células.

Los electrolitos en los cuerpos humanos incluyen:

  • Sodio
  • Potasio
  • Calcio
  • Bicarbonato
  • Magnesio
  • Cloruro
  • Fosfato

Por ejemplo, un músculo necesita calcio, sodio y potasio para contraerse. Cuando estas sustancias se desequilibran, puede provocar debilidad muscular o una contracción excesiva. El corazón, los músculos y las células nerviosas usan electrolitos para llevar los impulsos eléctricos a otras células.

Función

Los electrolitos son cruciales para mantener el sistema nervioso y los músculos en funcionamiento y el entorno interno equilibrado.

Función del sistema nervioso

Tu cerebro envía señales eléctricas a través de sus células nerviosas para comunicarse con las células en todo tu cuerpo. Estas señales se denominan impulsos nerviosos y se generan por cambios en la carga eléctrica de la membrana de las células nerviosas.

Los cambios se producen debido al movimiento del electrolito de sodio a través de la membrana de la célula nerviosa. Cuando esto sucede, desencadena una reacción en cadena, moviendo más iones de sodio (y el cambio en la carga) a lo largo del axón de la célula nerviosa.

Función muscular

El calcio por ejemplo, es necesario para que suceda la contracción muscular. Este permite que las fibras musculares se muevan unas sobre otras mientras que el músculo se acorta y contrae. El magnesio también es necesario en este proceso para que las fibras musculares se deslicen hacia afuera y los músculos puedan así relajarse luego de la contracción.

Hidratación adecuada

El agua debe mantenerse en las cantidades correctas tanto dentro como fuera de cada célula de tu cuerpo. Los electrolitos, y en especial el sodio, ayudan a mantener el equilibrio de los líquidos en el cuerpo. Esto a través de la ósmosis.

Como ósmosis se conoce al proceso en el que el agua se mueve a través de la pared de la membrana de una célula. Esta va desde una solución diluida (con más agua y menos electrolitos) hasta una solución aún más concentrada (menos agua y más electrolitos). Esto evita que las células estallen demasiado llenas o se marchitan debido a la deshidratación.

Niveles internos de pH

Para mantenerse sano, el cuerpo necesita regular su pH interno. El pH mide qué tan ácida o alcalina es una solución. En el cuerpo, el pH es regulado por soluciones químicas y ácidos y bases débiles. Estas ayudan a minimizar los cambios que ocurran en su entorno interno.

Por ejemplo, la sangre está regulada para permanecer a un pH de alrededor de 7.35 a 7.45. Si se desvía de esto, tu cuerpo no puede funcionar correctamente y usted se siente mal. Tener el equilibrio correcto de electrolitos es fundamental para mantener el nivel de pH en la sangre.

Desequilibrio

El nivel de un electrolito en la sangre puede ser demasiado alto o demasiado bajo, lo que lleva a un desequilibrio. Estos niveles pueden cambiar en relación con los niveles de agua en el cuerpo, así como otros factores. Los electrolitos importantes se pierden en el sudor durante el ejercicio, incluidos el sodio y el potasio. La concentración también puede verse afectada por la rápida pérdida de líquidos, como después de un episodio de diarrea o vómitos.

Estos deben ser reemplazados para mantener niveles saludables. Los riñones y varias hormonas regulan la concentración de cada electrolito. Si los niveles de una sustancia son demasiado altos, los riñones lo filtran del cuerpo y diferentes hormonas actúan para equilibrar los niveles.

Un desequilibrio presenta un problema de salud cuando la concentración de un determinado electrolito llega a ser más alta de lo que el cuerpo puede regular. Los niveles bajos también pueden afectar la salud general. Los desequilibrios más comunes son de sodio y potasio.

Síntomas de desequilibrio electrolítico

Los síntomas dependerán de qué electrolito esté fuera de equilibrio y de si el nivel de esa sustancia es demasiado alto o demasiado bajo.

Una concentración nociva de magnesio, sodio, potasio o calcio puede producir uno o más de los siguientes síntomas:

  • Latidos irregulares del corazón
  • Debilidad
  • Trastornos óseos
  • Espasmos
  • Cambios en la presión arterial
  • Confusión
  • Convulsiones
  • Entumecimiento
  • Trastornos del sistema nervioso
  • Cansancio excesivo

También puede ocurrir un exceso de calcio, especialmente en aquellos con cáncer de mama, cáncer de pulmón y mieloma múltiple. Este tipo de exceso a menudo es causado por la destrucción del tejido óseo.

Los signos y síntomas del exceso de calcio pueden incluir:
  • Micción frecuente
  • Latido irregular del corazón
  • Letargo
  • Fatiga
  • Mal humor e irritabilidad
  • Náuseas
  • Dolor de estómago
  • Vómitos
  • Debilidad muscular extrema
  • Sed
  • Boca o garganta seca
  • Pérdida total del apetito
  • Coma
  • Confusión
  • Estreñimiento

Dado que estos síntomas también pueden deberse al cáncer o al tratamiento del cáncer, a veces puede ser difícil identificar los niveles altos de calcio en primera instancia.

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