Definición De Genética

La Genética es el estudio de cómo se transmiten los rasgos hereditarios de los padres a los hijos. Los descendentes heredan genes de sus padres biológicos y estos genes a su vez expresan ciertos rasgos específicos. Algunos de estos rasgos pueden presentarse de manera física, por ejemplo, el color de los ojos, el cabello y la piel. Además de esto, algunos genes también pueden conllevar el riesgo de algunas enfermedades y trastornos que pueden ser pasadas de los padres a sus descendientes.

Desde los albores de la civilización, la humanidad ha reconocido la influencia de la herencia y ha aplicado sus principios al mejoramiento de los cultivos y animales domésticos. Una tableta babilónica de más de 6.000 años de antigüedad, por ejemplo, muestra pedigríes de caballos e indica posibles características heredadas. Otras tallas antiguas muestran polinización cruzada de palmeras datileras. Sin embargo, la mayoría de los mecanismos de la herencia continuaron siendo un misterio hasta el siglo XIX, cuando este estudio comenzó como una ciencia sistemática.

Esta especialidad surgió de la identificación de los genes, las unidades fundamentales responsables de la herencia. Puede definirse como el estudio de los genes en todos los niveles, incluidas las formas en que actúan en la célula y las formas en que se transmiten de los padres a la descendencia.

La genética moderna se centra en la sustancia química de la que están compuestos los genes, llamado ácido desoxirribonucleico, o ADN, y las formas en que afecta las reacciones químicas que constituyen los procesos vivos dentro de la célula.

La acción del gen depende de la interacción con el entorno. Las plantas verdes, por ejemplo, tienen genes que contienen la información necesaria para sintetizar el pigmento fotosintético clorofila que les da su color verde. La clorofila se sintetiza en un ambiente que contiene luz porque el gen de la clorofila se expresa solo cuando interactúa con la luz. Si una planta se coloca en un ambiente oscuro, la síntesis de clorofila se detiene porque el gen ya no se expresa.

Selección natural

En 1858, Charles Darwin y Alfred Russell Wallace anunciaron conjuntamente su teoría de la selección natural. De acuerdo con las observaciones de Darwin, en casi todas las poblaciones, las personas tienden a producir más descendientes de los necesarios para reemplazar a los padres. Si cada individuo nacido naciera para vivir y reproducirse, la población colapsaría. La superpoblación lleva a la competencia por los recursos.

Darwin observó que es muy raro que dos individuos sean exactamente iguales. Razonó que estas variaciones naturales entre individuos conducen a la selección natural. Las personas nacidas con variaciones que confieren una ventaja en la obtención de recursos o parejas tienen mayores posibilidades de reproducir descendientes que heredarían las variaciones favorables. Los individuos con diferentes variaciones pueden ser menos propensos a reproducirse.

Darwin estaba convencido de que la selección natural explicaba cómo las variaciones naturales podían conducir a nuevos rasgos en una población, o incluso a nuevas especies. Si bien había observado las variaciones existentes en cada población, no pudo explicar cómo surgieron esas variaciones. Darwin desconocía el trabajo realizado por un monje tranquilo llamado Gregor Mendel.

Herencia de rasgos

En 1866, Gregor Mendel publicó los resultados de años de experimentación en la reproducción de plantas de arvejas. Demostró que ambos padres deben transmitir factores físicos discretos que transmiten información sobre sus rasgos a su descendencia en el momento de la concepción. Un individuo hereda una unidad de este tipo para un rasgo de cada padre.

El principio de dominio de Mendel explicó que la mayoría de los rasgos no son una mezcla de los rasgos del padre y los de la madre como se pensaba comúnmente. En cambio, cuando una descendencia hereda un factor para formas opuestas del mismo rasgo, la forma dominante de ese rasgo será evidente en ese individuo. El factor para el rasgo recesivo, aunque no es aparente, sigue siendo parte de la composición genética del individuo y puede transmitirse a la descendencia.

Los experimentos de Mendel demostraron que cuando se forman las células sexuales, los factores para cada rasgo que un individuo hereda de sus padres se separan en diferentes células sexuales. Cuando las células sexuales se unen en la concepción, la descendencia resultante tendrá al menos dos factores (alelos) para cada rasgo. Un factor heredado de la madre y otro del padre.

Mendel usó las leyes de probabilidad para demostrar que cuando se forman las células sexuales, es una cuestión de azar determinar qué factor para un rasgo determinado se incorpora a un espermatozoide u óvulo en particular.

Ahora

Ahora sabemos que el dominio simple no explica todos los rasgos. En los casos de co-dominancia, ambas formas del rasgo se expresan por igual. La dominancia incompleta da como resultado una mezcla de rasgos. En los casos de alelos múltiples, existen más de dos formas posibles de expresar un gen determinado.

Ahora también sabemos que la mayoría de los rasgos expresados, como las muchas variaciones en el color de la piel humana, están influenciados por muchos genes que actúan sobre el mismo rasgo aparente. Además, cada gen que actúa sobre el rasgo puede tener múltiples alelos. Los factores ambientales también pueden interactuar con la información genética para proporcionar aún más variación. Por lo tanto, la reproducción sexual es el mayor contribuyente a la variación genética entre individuos de una especie.

Los científicos del siglo XX llegaron a comprender que la combinación de las ideas de la genética y la selección natural podría conducir a enormes avances en la comprensión de la variedad de organismos que habitan nuestra tierra.

Genética molecular temprana

En 1908, el médico británico Archibald Garrod propuso la importante idea de que la alcaptonuria, una enfermedad humana, y algunas otras enfermedades hereditarias, fueron causadas por errores innatos del metabolismo. Esto sugiere por primera vez que los genes relacionados tenían acción molecular a nivel celular.

La genética molecular no comenzó en serio hasta 1941. Fue entonces cuando el genetista estadounidense George Beadle y el bioquímico estadounidense Edward Tatum mostraron que los genes que estaban estudiando en el hongo Neurospora crassa actuaron codificando proteínas catalíticas llamadas enzimas. Estudios posteriores en otros organismos ampliaron esta idea para mostrar que los genes generalmente codifican proteínas.

Poco después, el bacteriólogo estadounidense Oswald Avery, el genetista canadiense estadounidense Colin M. MacLeod y la bióloga estadounidense Maclyn McCarty demostraron que los genes bacterianos están hechos de ADN, un hallazgo que luego se extendió a todos los organismos.

Compartir es de sabios. Difundelo

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *