Definición De Hematoma

Un Hematoma generalmente se define como una acumulación de sangre fuera de los vasos sanguíneos. Más comúnmente, los hematomas son causados por una lesión en la pared de un vaso sanguíneo, lo que provoca que la sangre se filtre fuera del vaso sanguíneo hacia los tejidos circundantes. Puede resultar de una lesión en cualquier tipo de vaso sanguíneo (arteria, vena o capilar pequeño).

Los hematomas son un problema muy común que muchas personas encuentran en algún momento de sus vidas. Los hematomas se pueden ver debajo de la piel o las uñas como moretones purpurinos de diferentes tamaños. Los hematomas también pueden ocurrir en el interior del cuerpo donde pueden no ser visibles. Los hematomas a veces pueden formar una masa o bulto que se puede palpar.

Algunos tipos de Hematomas

A veces los hematomas se nombran en función de su ubicación. Algunos ejemplos incluyen:

Hematomas superficiales. Contusiones musculares

Los hematomas que ocurren cerca de la piel resultan en un gran parche de coloración en la piel que se ve generalmente negro y azul. Esto se produce después de un traumatismo ocurrido en el tejido blando. Este moretón se desarrolla cuando los pequeños vasos sanguíneos que se encuentran debajo de la piel se rompen. Cuando esto sucede la sangre pasa hacia el tejido blando que está debajo de la piel.

Por su parte, las contusiones musculares son las que ocurren cuando hay un golpe y en consecuencia el tejido muscular se lastima sin romper la piel. Esa acumulación de sangre que ocurre por el daño en el músculo usualmente forma una inflamación o bulto en el área dañada.

Esta acumulación de sangre causa dolor, inflamación y sensibilidad en el área de la piel afectada o en el músculo herido. Un hematoma grande puede estar presente semanas o meses. A medida sigue el proceso de que cicatrización, irá cambiando de color y lentamente disminuirá de tamaño.

Hematomas intracraneales

Las lesiones que se suceden en la cabeza pueden producir un tipo de hematomas que afectan el cerebro. Los golpes en la cabeza deben ser tratados con seriedad, porque podrían resultar en una lesión cerebral traumática. Cuando hay pérdida de la conciencia, aunque sea por un tiempo corto, se necesita hacer un urgente seguimiento con un médico.

Los signos de hematomas intracraneales pueden incluir mareos, dolor de cabeza, vómitos, confusión, somnolencia, dificultad para hablar y una desigualdad en el tamaño de las pupilas. Estos pueden ser inmediatamente después de un golpe en la cabeza, o pueden aparecer horas o días o incluso semanas después.

Hematoma epidural

Este hematoma es más grave y también se le conoce como hematoma extradural. En este tipo, uno de los vasos sanguíneos en la cabeza se rompe, esto es a menudo consecuencia de una fractura de cráneo. Esto produce un sangrado en el espacio entre el cráneo y la cubierta protectora del cerebro o dura. Esta acumulación de sangre puede crecer lenta o rápidamente lo que ejerce presión sobre el cerebro. Si este sangrado no se trata de manera inmediata, la presión ejercida sobre el cerebro puede provocar un coma o incluso la muerte.

Hematoma subdural

En este tipo de hematoma el sangrado se produce en las venas que se encuentran en la superficie del cerebro. La sangre entonces se acumula entre la superficie del cerebro y la dura que lo recubre. Puede ocurrir como consecuencia de una lesión grave en la cabeza, sin embargo, también puede verse luego de lesiones menores. Es más común en personas mayores, personas que toman medicamentos anticoagulantes, quienes abusan del alcohol o aquellos que tienen problemas con la coagulación.

Al igual que en un hematoma epidural, es necesario tener un tratamiento inmediato y un cercano seguimiento para prevenir que el cerebro sea comprimido, lo que también puede causar un coma e incluso la muerte.

Otros tipos

  • Subungueal: un hematoma debajo de la uña.
  • Intraabdominal, peritoneal o retroperitoneal: un hematoma dentro de la cavidad abdominal
  • Aural: un hematoma entre el cartílago del oído y la piel que lo recubre.
  • Esplénico: un hematoma dentro del bazo.
  • Hepático: un hematoma dentro del hígado.

¿Cuáles son las causas de un Hematoma?

La causa más común de un hematoma es una lesión o un traumatismo en los vasos sanguíneos. Esto puede suceder como resultado de cualquier daño a los vasos sanguíneos que pueda alterar la integridad de la pared del vaso sanguíneo. Incluso un daño mínimo en un vaso pequeño puede resultar en un hematoma. Por ejemplo, un hematoma debajo de una uña (hematoma subungueal) puede ocurrir simplemente desde un trauma menor hasta la uña o desde un golpe ligero contra un objeto.

Los traumas más severos pueden causar hematomas más importantes. Caer desde una altura o tener un accidente automovilístico puede causar un sangrado notablemente grande debajo de la piel o dentro de las cavidades del cuerpo (tórax o abdomen).

Otros tipos de lesiones en los tejidos que causan un hematoma pueden ser el resultado de cirugías de cualquier tipo, procedimientos médicos o dentales invasivos (por ejemplo, biopsias, incisión y drenaje, cateterización cardíaca) e inyección de medicamentos (por ejemplo, insulina, anticoagulantes, vacunas). Debido a que estos procedimientos dañan los tejidos y vasos sanguíneos cercanos, a menudo se pueden formar hematomas alrededor del sitio del procedimiento.

Ocasionalmente, un hematoma puede ocurrir espontáneamente sin ninguna causa identificable o recuerdo de alguna lesión o trauma específico.

Medicamentos

Ciertos medicamentos anticoagulantes pueden aumentar el riesgo de formación de hematoma. Las personas que toman medicamentos o productos que contienen aspirina (como Alka Seltzer) pueden desarrollar un hematoma mucho más fácil que otras personas. Estos medicamentos afectan la capacidad de coagulación de la sangre y, por lo tanto, el daño menor a un vaso sanguíneo se vuelve más difícil de reparar, lo que resulta en la formación de un hematoma.

Otros medicamentos y suplementos comunes que pueden aumentar las tendencias de sangrado incluyen:

  • Vitamina E,
  • Antiinflamatorios no esteroides o AINE como el ibuprofeno (Motrin, Advil, Aleve),
  • Ginkgo biloba

Condiciones médicas

También existen ciertas afecciones médicas que pueden representar un riesgo adicional de desarrollar hematomas. Las personas con las siguientes condiciones tienen un mayor riesgo potencial de hematomas:

  • Enfermedad hepática crónica (de larga duración),
  • Consumo excesivo de alcohol,
  • Trastornos de sangrado (como la hemofilia y la enfermedad de Von Willebrand),
  • Cáncer de sangre
  • Recuento plaquetario bajo (trombocitopenia).
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