Definición De Neurosis

La palabra neurosis significa “trastorno nervioso”. Este término fue usado por primera vez William Cullen, un médico escocés a finales del siglo XVIII. El concepto de neurosis acuñado por Cullen abarcaba los trastornos nerviosos y otros síntomas que no tenían para el momento una causa orgánica clara. Sigmund Freud usó más adelante el concepto de neurosis de ansiedad para describir una condición mental que despliega angustia y ansiedad extrema como sus características más prominentes.

Es un trastorno mental que causa una sensación de angustia y déficit en el funcionamiento. Las neurosis se caracterizan por ansiedad, depresión u otros sentimientos de infelicidad o angustia que son desproporcionados a las circunstancias de la vida de una persona. Pueden perjudicar el funcionamiento de una persona en prácticamente cualquier área de su vida, relaciones o asuntos externos, pero no son lo suficientemente graves como para incapacitar a la persona. Los pacientes afectados generalmente no sufren la pérdida del sentido de realidad visto en personas con psicosis.

Los psiquiatras comenzaron a utilizar por primera vez el término a mediados del siglo XIX para clasificar los síntomas que se cree que tienen un origen neurológico; El prefijo “psico-“ se añadió algunas décadas después, cuando quedó claro que los factores mentales y emocionales eran importantes en la etiología de estos trastornos. Los términos ahora se usan indistintamente, aunque la palabra más corta es más común. Sin embargo, ambos términos carecen de la precisión requerida para el diagnóstico psicológico y ya no se usan para ese propósito.

Teorías

Una visión influyente sostenida por la tradición psicoanalítica es que las neurosis surgen del conflicto intrapsíquico (conflicto entre diferentes impulsos, impulsos y motivos mantenidos dentro de varios componentes de la mente). El centro de la teoría psicoanalítica, fundada por el neurólogo austriaco Sigmund Freud, es la existencia postulada de una parte inconsciente de la mente que, entre otras funciones, actúa como depósito de pensamientos, sentimientos y recuerdos reprimidos que son perturbadores o inaceptables para la mente consciente.

Estos contenidos mentales reprimidos suelen ser impulsos sexuales o agresivos o recuerdos dolorosos de una pérdida emocional o un anhelo insatisfecho que data de la infancia. La ansiedad surge cuando estos impulsos inaceptables y reprimidos amenazan con entrar en la conciencia; motivada por la ansiedad, la parte consciente de la mente (el ego) trata de desviar la aparición en la conciencia de los contenidos mentales reprimidos mediante el uso de mecanismos de defensa como la represión, la negación o la formación de reacciones.

Los síntomas neuróticos a menudo comienzan cuando un mecanismo de defensa previamente impermeable se rompe y un impulso o impulso prohibido amenaza con entrar en la conciencia.

Si bien la teoría psicoanalítica ha continuado siendo influyente, otra visión prominente, asociada con la psicología conductual, representa la neurosis como una respuesta aprendida e inapropiada al estrés que se puede desaprender.

Un tercer punto de vista, derivado de la teoría cognitiva, enfatiza la forma en que el pensamiento desadaptativo, como el temor a un posible castigo, promueve una percepción inexacta del yo y los eventos que lo rodean.

Tipos

TOC

Los trastornos obsesivo-compulsivos se caracterizan por la irresistible entrada de ideas, pensamientos o sentimientos no deseados en la conciencia o por la necesidad de realizar repetidamente acciones rituales que el paciente percibe como innecesarias o injustificadas.

Las ideas obsesivas pueden incluir pensamientos violentos u obscenos recurrentes; El comportamiento compulsivo incluye rituales como el lavado repetitivo de las manos o el cierre de puertas.

Trastornos Somatomorfos

Estos trastornos, que incluyen las llamadas neurosis histéricas o de conversión, se manifiestan en síntomas físicos, como ceguera, parálisis o sordera que no son causados por enfermedades orgánicas. La histeria fue uno de los síndromes más tempranos en ser entendidos y tratados por los psicoanalistas. Los especialistas creen que tales síntomas se deben a fijaciones o etapas detenidas en el desarrollo psicosexual temprano de un individuo.

Ansiedad

En estos trastornos, la ansiedad es la característica principal, que se manifiesta en ataques de ansiedad relativamente cortos y agudos o en un sentido crónico de temor sin nombre. Las personas que sufren ataques de ansiedad pueden sufrir trastornos digestivos, transpiración excesiva, dolores de cabeza, palpitaciones, inquietud, insomnio, trastornos del apetito y disminución de la concentración.

La fobia, un tipo de trastorno de ansiedad, está representada por temores inapropiados que son provocados por situaciones u objetos específicos. Algunos objetos comunes de las fobias son espacios abiertos o cerrados, fuego, lugares altos, suciedad y bacterias.

Depresión

La depresión, cuando no es excesivamente grave ni prolongada, se considera una neurosis. Una persona deprimida se siente triste, desesperada y pesimista. Puede sentirse apática, fatigada fácilmente, lenta en sus pensamientos y acciones, y tiene menos apetito y dificultad para dormir.

Desorden de Estrés Postraumático

Este trastorno es un síndrome que aparece en personas que han sufrido algún evento altamente traumático, como un desastre natural, tortura o encarcelamiento en un campo de concentración. Los síntomas incluyen pesadillas, ansiedad difusa y culpa por haber sobrevivido cuando otros perecieron. El trastorno de despersonalización consiste en experimentar el mundo o uno mismo como algo extraño, alterado, irreal o mecánico en su calidad.

Tratamiento

Los psiquiatras y los psicólogos tratan las neurosis de diversas maneras. El enfoque psicoanalítico consiste en ayudar al paciente a tomar conciencia de los impulsos, sentimientos y recuerdos traumáticos reprimidos que subyacen en sus síntomas. Esto le permite lograr el crecimiento de la personalidad a través de una mejor y más profunda comprensión de sí mismo.

Aquellos que sostienen que las neurosis son el resultado de respuestas aprendidas pueden reacondicionar a un paciente a través de un proceso conocido como desensibilización. Por ejemplo, alguien que tenga miedo a las alturas, se expondrá gradualmente a alturas cada vez mayores durante varias semanas.

Otros enfoques de aprendizaje incluyen modelar comportamientos más efectivos, en donde el paciente aprende con el ejemplo.

Los enfoques cognitivos e interpersonales incluyen discutir pensamientos y percepciones que contribuyen a los síntomas neuróticos de un paciente, eventualmente reemplazándolos con interpretaciones más realistas de eventos externos y las respuestas internas del paciente a ellos.

Muchos psiquiatras prefieren los enfoques físicos, como los medicamentos psicotrópicos (incluidos los agentes antiansiedad y los medicamentos antidepresivos y antipsicóticos). Muchos psiquiatras abogan por la combinación de estos enfoques, cuya naturaleza exacta depende del paciente y su queja.

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