Definición De Sensación Térmica

La Sensación Térmica es la sensación que las personas tienen en función de los parámetros que determinan el entorno en el que se mueven, por ejemplo:

  • Temperatura seca
  • Temperatura radiante o media o temperatura de bulbo negro
  • Humedad relativa del aire
  • Velocidad del aire

La sensación térmica depende de la relación entre el calor que produce el metabolismo del cuerpo y el que se disipa en el ambiente. Si el primero es más alto, la sensación es caliente, y si el segundo es mayor, la sensación es fría. Todo mecanismo que aumenta las pérdidas de calor del cuerpo produce una sensación de frialdad y todo lo contrario.

Los seres humanos tienen un sistema de regulación de calor muy efectivo que garantiza que la temperatura central del cuerpo se mantenga a aproximadamente 37°C. Cuando el cuerpo comienza a calentarse o a colmar demasiado, comienzan dos procesos:

Primero, los vasos sanguíneos se dilatan, aumentando el flujo sanguíneo a través de la piel, y de inmediato comenzamos a sudar. El sudor es un mecanismo de enfriamiento efectivo porque la energía requerida para evaporar el sudor se toma de la piel. Unas pocas décimas de aumento de un grado en la temperatura corporal son suficiente para estimular una producción de sudor que puede cuadruplicar la pérdida de calor corporal.

Si el cuerpo comienza a enfriarse demasiado, la primera reacción es la constricción de los vasos sanguíneos, lo que reduce el flujo de sangre a través de la piel. La segunda reacción es el aumento de la producción de calor interno por la estimulación muscular, que puede causar temblores. Este sistema también es muy efectivo y puede aumentar la producción de calor del cuerpo abruptamente.

Sensación Térmica

Los dos sistemas de sensores más importantes para el sistema de control dela Sensación Térmica se encuentran en la piel y el hipotálamo. El hipotálamo tiene un sensor de calor que inicia la función de enfriamiento cuando la temperatura corporal en el núcleo excede los 37 ° C. Los sensores de la piel son sensores fríos que inician las defensas del cuerpo contra el enfriamiento cuando la temperatura desciende por debajo de los 34 ° C.

Desde la antigüedad, hemos sabido que el clima afecta la salud y el bienestar humano. Hipócrates, hace 2500 años, en su trabajo sobre aires, aguas y lugares, hizo la diferencia en las regiones climáticas y su relación con el estado de salud, así es como podemos llamarlo el padre de la bioclimatología.

Cuando se mide un entorno térmico en una habitación o un espacio determinado, es importante recordar que los humanos no pueden sentir la temperatura de las instalaciones, sino el calor que pierde su cuerpo. Los parámetros que deben medirse son aquellos que afectan la pérdida de energía. Estos son:

  • Ta = temperatura del aire ° C
  • Tr = temperatura radiante promedio ° C
  • Va = Velocidad del aire m / s
  • Pa = presión atmosférica
  • Hr = humedad relativa

La sensación térmica se valora en la práctica a través de los índices de confort. Los índices surgieron por la necesidad de observar el efecto de las variables que afectan el intercambio físico entre el cuerpo humano y el ambiente y sobre las respuestas fisiológicas y sensibles en las personas. Al principio, cuantas más variables incluyamos, más precisa será la evaluación. Sin embargo, en la práctica hemos aprendido que los más complicados no siempre son más exactos, y los más simples no siempre son más fáciles de aplicar.

La palabra confort se refiere, en términos generales, a un estado humano ideal que supone un bienestar, salud y comodidad para los seres humanos, en el que no hay distracción o incomodidad en el entorno que distiende física o mentalmente al usuario.

Ha habido muchos especialistas y organismos internacionales que se han dedicado al estudio de este asunto. Por ejemplo, OMS define la comodidad como “un estado de completo bienestar físico, mental y social”. Pero estos estudios no solo se han orientado a conceptualizar el término confort sino que también han formulado clasificaciones dependiendo de las energías que lo afectan (luminosa, térmica, acústica).

De esta forma, han analizado los diferentes parámetros ya que los factores que recaen en la sensación de bienestar, elaborando tablas, fórmulas e incluso algunos estándares de diseño han sido marcados considerando los niveles de comodidad.

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